Blog de setas y hongos de Emilio Jose Setas

Excursiones Micológicas en el País Vasco

Articulo 209

Semana Micológica en el País Vasco

Esta es una de esas historias aunque pueda ser parecida es distinta a las anteriores, por su contenido y por lo que para mi representa.

Corría el año 2006 y me embarque en un viaje sin tener ni idea de nada, tan solo hacia donde me dirigía y poco mas, mi destino era el País Vasco, tenía ganas de cambiar de aires y visitar una provincia o varias como fue el caso, que me fueran totalmente desconocidas en todo, mi objetivo como no podía ser de otra manera era por temas Micológicos aparte de también conocer algunas cosas mas de aquella tierra que con el paso de los años se ha convertido para mí en algo imprescindible y voy cuando puedo, pues últimamente estoy dirigiendo mis salidas a Francia para descubrir nuevos bosques y nuevos emplazamientos, hacer nuevos amigos y crear nuevos horizontes Micológicos.

De aquel primer viaje me quedan muy gratos recuerdos, lo tengo cogido en mi memoria como si se tratara tan solo de dos horas atrás y no de varios años, la primera vez que puse un pie en un hayedo me quede de piedra por la belleza del bosque y sin apenas moverme me retumbo una frase en mi cabeza que me dijo…”Hoy aquí eres un extraño, pero mañana formaras para siempre parte de este bosque, este es mi mundo”

Me acuerdo de esa frase que tantas y tantas veces me ha venido a la cabeza de una manera especial, para mi volver a un hayedo significa volver a revivir esa frase y todo el cumulo de sensaciones y experiencias que representa, en el 2011, no puede ir por cuestiones familiares graves y me tuve que quedar en Valencia para ayudar en lo que pudiera, pues los acontecimientos no daban lugar a otra cosa, me pase todo un año y algo mas con una sensación de vacío enorme de no poder volver, por lo menos de momento, a un sitio que para mí significa revivir la magia que contiene ese lugar, por eso yo lo llamo el bosque encantado, porque solo le falta hablar, esta tan bien cuidado que retrocedes en el tiempo en el momento de entrar en él unos doscientos años de golpe, pero solo tienes que girarte y mirar hacia el coche para saber que no estás en el año 1.800.

Hayedos, bosques que te permiten vivir experiencias únicas por lo que transmiten y si luego tocamos ya el tema Micológico es para volverse uno loco, esta historia que os estoy contando viene relatada en base a los últimos seis años, de los cuales todos menos uno por lo que os he contado antes he ido puntual a mi cita, que ha podido variar en función de las lluvias pero que siempre he estado por allí a mediados del año o bien por el otoño.

Como en las provincias que suelo visitar a lo largo del año que suelen ser las que ya he nombrado varias veces y que no tienen nada que ver con el norte de España, pero si en la similitud con la manera de hacer las cosas, allí también tengo lo que yo llamo mis setales “fijos” setales que visito en cada viaje y que tanto me han hecho disfrutar, por la frescura de los mismos y que en esas fechas siempre están muy activos, pero lo recalco, siempre por su entorno, grandes caminatas casi dedicándole el día entero a cada dos porciones elegidas al azar de cualquiera de los mapas topográficos que llevaba en mis primeras incursiones por aquellos valles perdidos de cualquier vestigio humano y que después de muchísimo andar y de muchos viajes ahora en estas fechas y después de tantos años da gusto conocer aquellos montes de la manera que los conozco, que ya sabéis que sin esfuerzo, trabajo y mucha dedicación, no hay recompensa.

En esta excursión Micológica, vinieron con mi madre y conmigo, Bin y Nuria una pareja excepcional, tanto por su calidad humana como a la hora de moverse por el monte, aunque ya le dije el otro día que tenía que cambiar dos aspectos que no me acababan de convencer y que después de esos cambios que los veremos la próxima vez que nos juntemos que seguro que los habrán subsanado, haremos las cosas de manera distinta aunque la finalidad sea la misma de siempre pasar unos días en buena compañía, perdiéndonos en la inmensidad del bosque todos y cada uno de los días que tengamos destinados para ellos.

En esos días nos lo pasamos de lujo a la vista están las imágenes y el video, un recordatorio que tenéis disponible para verlo las veces que queráis y que está hecho desde el cariño y con la música de fondo del gran Benito Lertxundi, un famoso cantautor del País Vasco que hemos puesto para dar un toque final con broche de oro a una de las mejores excursiones micológicas del otoño del 2012.

Así que estimados amigos de Bilbao y de León, respectivamente solo me queda daros las gracias por vuestra compañía, por el montaje de los videos, que aunque yo tenga el material no hubiera sido posible compartirlo con todo el mundo sino es gracias a tu trabajo que ya sabes la cantidad de horas de teléfono que hemos invertido para poder montarlo y que ha dado como resultado un video precioso.

Este artículo va dedicado al País Vasco, a sus gentes y a esa tierra maravillosa que tan buenos momentos me ha hecho pasar.

http://youtu.be/6mVui_iYv_o

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